Jiwasa – Aprender y Enseñar dentro de un Yo Colectivo
Jiwasa – Aprender y Enseñar dentro de un Yo Colectivo
Cuando hablamos de Jiwasa, nos referimos a algo que docentes, artistas, atletas y educadores ya reconocen en la práctica, incluso sin usar este nombre: el momento en que un grupo entero comienza a funcionar como si fuera un solo cuerpo, aprendiendo y enseñando al mismo tiempo. No se trata de obediencia ciega ni de disciplina rígida. Es coordinación viva: el punto en el que el colectivo entra en acuerdo sin necesidad de órdenes explícitas.
Libros como La maravilla de los sistemas complejos de Giorgio Parisi y El amanecer de todo muestran una idea fundamental: los colectivos más adaptativos no son los más jerárquicos, sino aquellos en los que el liderazgo es móvil, contextual y, muchas veces, solo “de mentirita”. Quien guía cambia según la tarea, el conocimiento requerido y el momento. La libertad es real; el liderazgo es provisional. Ahí es donde nace el Jiwasa.
Jiwasa en la práctica cotidiana
En el aula, esto aparece cuando:
toda la clase guarda silencio de forma espontánea antes de una explicación importante;
los estudiantes empiezan a resolver un problema juntos, sin que nadie lo ordene;
el docente percibe que puede “soltar” el control porque el grupo está verdaderamente involucrado.
En prácticas corporales, esto se vuelve aún más evidente:
en la natación sincronizada, cuando los atletas permanecen coordinados durante largos períodos;
en danzas colectivas, donde el grupo respira junto sin darse cuenta;
en percusiones fuertes, como baterías o columnas militares, donde un ritmo externo organiza el estado interno del cuerpo.
Lo que muestra la ciencia reciente es que esto no es solo simbólico o cultural. El cuerpo del grupo realmente entra en un mismo estado fisiológico.
Respiración sincronizada: el secreto del tiempo colectivo prolongado
Muchos estudios de hyperscanning (mediciones simultáneas de varios cerebros y cuerpos) muestran sincronizaciones que duran entre 3 y 12 segundos. Este intervalo aparece con frecuencia en interacciones sociales espontáneas, juegos, conversaciones y tareas colaborativas.
Pero hay algo clave:
este tiempo puede ser mucho mayor cuando la tarea involucra respiración sincronizada o ritmos externos fuertes.
Ejemplos claros:
nadadores sincronizados permanecen coordinados durante decenas de segundos;
percusionistas mantienen el acoplamiento por minutos;
columnas militares marchan en unísono durante largos períodos.
La diferencia no está solo en la atención o la intención. Está en el cuerpo.
Qué ocurre en el cuerpo del grupo (explicado de forma simple)
Cuando un grupo entra en una retención respiratoria sincronizada —ya sea conteniendo el aire o reduciendo naturalmente la respiración— se producen cambios medibles en el sistema nervioso autónomo de todos los participantes.
Dos de estos cambios aparecen con frecuencia en estudios científicos:
↓ RMSSD
↓ HF power
Aunque suenen técnicos, el significado es sencillo.
El RMSSD mide cuánto varía el ritmo cardíaco rápidamente, latido a latido.
Un RMSSD alto indica que cada persona se está regulando con mayor libertad, con variaciones individuales.
Cuando el RMSSD disminuye (↓ RMSSD), el corazón entra en un ritmo más estable y predecible.
La potencia HF está directamente relacionada con la respiración espontánea.
HF alta significa respiración libre, cada persona a su propio ritmo.
HF baja (↓ HF power) indica que la respiración se ha reducido, pausado o controlado temporalmente.
Cuando ↓ RMSSD y ↓ HF power ocurren al mismo tiempo en varias personas, esto muestra que:
no es solo un individuo regulándose,
todo el grupo ha entrado en el mismo estado fisiológico.
En otras palabras:
el colectivo “sostiene” el sistema en conjunto.
Esto no es estrés ni pérdida de control. Es coordinación funcional.
EDR: cuando el corazón “siente” la respiración del grupo
Incluso sin medir directamente el aire que entra y sale de los pulmones, la ciencia puede detectar estas pausas colectivas mediante el EDR (ECG-Derived Respiration).
El EDR utiliza pequeñas variaciones en la señal cardíaca para inferir el ritmo respiratorio. Con este método, los estudios muestran que los colectivos bien coordinados presentan:
interrupciones simultáneas de la respiración;
mesetas temporales alineadas entre los participantes;
reanudaciones respiratorias casi en el mismo instante.
En síntesis:
el ECG “percibe” que el grupo contuvo la respiración al mismo tiempo.
Dicho de forma simple: el corazón delata el Jiwasa.
Jiwasa, libertad y liderazgo “de mentirita”
Aquí está el punto más importante para la educación.
Incluso cuando el Jiwasa se mantiene durante largos períodos —como en la natación sincronizada o en la percusión intensa— el buen desempeño del colectivo depende de la libertad interna.
Si alguien intenta mandar todo el tiempo:
el grupo se vuelve rígido;
la variabilidad desaparece;
el sistema se cansa y se rompe.
En colectivos saludables:
el liderazgo circula;
cada persona enseña algo en un momento;
en otro momento, aprende;
la sincronía se profundiza y luego se libera.
Esto es exactamente lo que Parisi describe en los sistemas complejos: orden sin autoritarismo.
Y lo que El amanecer de todo muestra en las sociedades humanas: coordinación sin jefes fijos.
Ejemplos claros para el aula
Ejemplo 1 – Explicación difícil
Antes de introducir un concepto complejo, el docente hace una pausa, mira a la clase y respira profundo. El aula entera queda en silencio. Muchos estudiantes contienen el aire sin notarlo.
El Jiwasa fisiológico aparece antes del aprendizaje.
Ejemplo 2 – Trabajo en grupo
Durante una resolución colectiva en el pizarrón, el grupo se enfoca intensamente por algunos segundos, luego conversa y después vuelve al foco.
sincronizar → soltar → sincronizar nuevamente
Ejemplo 3 – Clase con movimiento
Una actividad rítmica —palmas, pasos o movimientos simples— alinea la respiración y la atención. El grupo aprende más rápido y con menos conflicto.
El punto central
El Jiwasa no es un estado fijo.
Es un régimen dinámico:
a veces dura solo unos segundos;
a veces se extiende por mucho más tiempo;
depende de la respiración;
depende del ritmo;
depende de la libertad real del grupo.
Aprender y enseñar, en este contexto, dejan de ser roles fijos.
Se convierten en funciones que circulan dentro del Yo Colectivo.
Cuando esto ocurre:
el cuerpo aprende en conjunto;
la mente acompaña;
y el colectivo se vuelve más adaptativo, creativo y humano.
Referencias (posteriores a 2020)
Leiva-Cisterna, I., Barraza, P., Rodríguez, E., & Dumas, G. (2025). Sensory multi-brain stimulation enhances dyadic cooperative behavior. Social Cognitive and Affective Neuroscience.
Liu, S. et al. (2024). Parenting links to parent–child interbrain synchrony. Cerebral Cortex.
Lim, M. et al. (2024). Culture, sex and social context influence brain-to-brain synchrony. BMC Psychology.
Zhang, M. et al. (2024). Neural mechanisms of cooperative problem-solving. NeuroImage.
Balconi, M., & Vanutelli, M. E. (2023). Interoceptive hyperscanning and dyadic synchrony. Scientific Reports.
Schwartz, L. et al. (2025). Empathy aligns brains in synchrony. iScience.
Müller, V., & Lindenberger, U. (2024). Hyper-brain network dynamics in music. Frontiers in Human Neuroscience.
Nazneen, T. et al. (2022). Systematic review of brain-to-brain synchrony. Frontiers in Computational Neuroscience.