APUS y Tekoha - cómo el mundo entra en el cuerpo y el cuerpo retorna al mundo
APUS y Tekoha - cómo el mundo entra en el cuerpo y el cuerpo retorna al mundo
¿Dónde termina nuestro cuerpo?
Imaginemos a un niño entrando por primera vez en un aula.
Antes de comprender las palabras de la profesora, sus pies buscan apoyo. Sus ojos calculan distancias. Su cuerpo percibe la altura de la silla, la proximidad de otras personas, la intensidad de la luz, el ruido y las posibilidades de movimiento. Al mismo tiempo, la respiración cambia, el corazón acelera o desacelera, el estómago se contrae y aparece una sensación que quizá todavía no puede nombrar.
¿Todo esto ocurre dentro del niño o entre el niño y el aula?
La educación colonial suele separar antes de explicar: cuerpo y ambiente, razón y emoción, sujeto y objeto, interior y exterior. La NeuroEducación del Weichö propone suspender provisionalmente estas divisiones para observar el movimiento completo.
¿Cómo los espacios, los objetos, las relaciones y las tecnologías se convierten en parte de la organización de un Cuerpo-Territorio?
Dos ventanas, no dos traducciones
En esta serie utilizamos Tekoha como una ventana para preguntar por el territorio vivido desde dentro: respiración, latidos, hambre, temperatura, tensión, alivio, cansancio y otras manifestaciones corporales que la neurociencia investiga parcialmente mediante el concepto de interocepción.
Utilizamos APUS para abrir preguntas sobre el territorio exterior incorporado: postura, dirección, equilibrio, alcance, movimiento, herramientas y posibilidades de acción.
Pero esta aproximación debe construirse con cuidado:
Tekoha no es una traducción indígena de interocepción, así como APUS no es una traducción de propiocepción.
Son ventanas conceptuales utilizadas provisionalmente por BrainLatam para cuestionar los límites de las categorías científicas disponibles. Los conceptos originarios no deben ser retirados de sus pueblos y transformados simplemente en nombres alternativos para teorías occidentales.
La exposición Mundos Indígenas, construida por la UFMG junto con curadoras y curadores Yanomami, Ye’kwana, Xakriabá, Tikmũ’ũn y Pataxoop, propone aproximarse a estos mundos en sus propios términos, sin traducirlos inmediatamente a aquello que ya conocemos.
La pregunta no es qué palabra debe sustituir a la otra.
La pregunta es:
¿Qué comenzamos a percibir cuando una palabra nueva desorganiza nuestras antiguas separaciones?
Tekoha: el territorio que se manifiesta desde dentro
La interocepción implica la detección, integración e interpretación de señales relacionadas con el estado del cuerpo. No se limita a percibir conscientemente el corazón. Incluye procesos asociados con la respiración, la temperatura, el dolor, el hambre, la sed, la actividad visceral y la regulación fisiológica.
Una revisión publicada en 2024 muestra que la conciencia corporal emerge de la integración entre interocepción, propiocepción, tacto, visión y otras informaciones sensoriales. Esto significa que sentir el cuerpo no equivale a consultar un instrumento interno perfectamente objetivo.
Una aceleración cardíaca puede ser vivida como miedo, entusiasmo, esfuerzo físico o señal de enfermedad, dependiendo del contexto, la historia y las expectativas de la persona.
Pensemos en un estudiante antes de un examen.
Su respiración se vuelve superficial. Los hombros se elevan. Aparece presión en el pecho. La atención empieza a concentrarse en posibles amenazas: equivocarse, ser juzgado, decepcionar a la familia o no comprender las preguntas.
La escuela quizá registre solamente:
“El estudiante no logró concentrarse.”
Pero podemos preguntarnos juntos:
¿La dificultad estaba en el contenido, en la capacidad del estudiante o en un Tekoha ocupado en proteger el Cuerpo-Territorio?
Esto no significa que podamos diagnosticar una emoción observando la respiración. Las señales corporales son ambiguas. Necesitan encontrarse con la conciencia en primera persona:
¿Qué percibiste?
¿Qué ocurrió antes?
¿Esta interpretación representa tu experiencia?
¿El ambiente te permitía sentirte seguro?
APUS: el espacio que el cuerpo aprende a incorporar
La propiocepción participa en la percepción consciente e inconsciente de la posición y del movimiento corporal. Nos permite ajustar una mano sin observarla continuamente, controlar la fuerza, mantener el equilibrio y coordinar acciones.
Pero el espacio que rodea al cuerpo tampoco es una geometría fija.
La neurociencia utiliza el concepto de espacio peripersonal para investigar la región próxima al cuerpo en la que podemos alcanzar objetos o ser alcanzados por ellos. Este espacio combina información visual, táctil, auditiva y motora, y se modifica según el movimiento, la experiencia, la amenaza y la interacción social.
Cuando utilizamos una herramienta, puede ocurrir algo importante.
Un lápiz, un martillo, un bastón, una bicicleta o un teléfono dejan de ser solamente objetos exteriores. Durante la acción, el cuerpo reorganiza cálculos de alcance, precisión y posibilidad alrededor de esas herramientas.
Un estudio publicado en 2024 mostró que el entrenamiento con herramientas en realidad virtual puede modificar medidas del espacio peripersonal. Esto no demuestra que la herramienta se transforme literalmente en una parte anatómica del cuerpo. Sin embargo, indica que nuestras fronteras funcionales son plásticas.
Podemos entonces preguntar:
¿Una tecnología solamente obedece al cuerpo o también enseña al cuerpo qué puede alcanzar, percibir y desear?
El aula también participa en el pensamiento
Una silla inadecuada modifica la postura. Una mesa demasiado alta genera tensión en los hombros. El ruido aumenta el esfuerzo necesario para comprender el habla. La proximidad de otras personas puede producir pertenencia o defensa. La distancia de una pantalla reorganiza los ojos, el cuello y el campo de atención.
El aula no es solamente un recipiente neutral en el que una mente aprende.
Participa materialmente en el acontecimiento del aprendizaje.
Las perspectivas de cognición incorporada cuestionan la idea de que primero pensamos dentro de la cabeza y luego utilizamos el cuerpo para ejecutar una decisión. La percepción, la acción, el lenguaje y la abstracción mantienen relaciones profundas con las experiencias sensoriomotoras.
Sin embargo, la cognición incorporada tampoco debe presentarse como una explicación total. Es un campo abierto de investigación que nos ayuda a formular mejores preguntas sin cerrar el fenómeno.
Surge entonces otra pregunta:
¿Cuántas dificultades descritas como cognitivas pueden ser también dificultades de postura, respiración, seguridad, arquitectura, movimiento o pertenencia?
Cuando APUS se convierte en Tekoha
Imaginemos ahora a un adolescente utilizando gafas de realidad virtual.
Su cuerpo material permanece en una habitación, pero sus movimientos responden a otro espacio. Se inclina para evitar un objeto que no existe físicamente en la sala, siente vértigo frente a una altura digital y reacciona corporalmente ante la aproximación de un avatar.
¿Dónde está su APUS?
¿En la habitación física? ¿En el ambiente virtual? ¿En la coordinación entre ambos?
La experiencia digital modifica la postura, la respiración, la expectativa, la emoción y la memoria. Aquello que al principio aparece como territorio exterior puede convertirse en tensión muscular, aceleración cardíaca, hábito o sensación interna.
En este movimiento, APUS participa en la formación de Tekoha.
El movimiento contrario también ocurre. El hambre, el dolor, la calma, el miedo o el cansancio modifican qué distancias parecen posibles, qué personas pueden acercarse y qué objetos atraen nuestra atención.
Tekoha reorganiza APUS.
El mundo participa en la organización del cuerpo, y el estado del cuerpo modifica el mundo que puede ser percibido y habitado.
El Cuerpo-Territorio 5D
En la interpretación de BrainLatam de que La Conciencia es Espacial, esta circulación puede comprenderse a través de un Cuerpo-Territorio 5D:
tres dimensiones materiales;
movimiento;
qualia.
Las tres dimensiones materiales incluyen el cerebro, el resto del cuerpo, los objetos, la arquitectura y las personas presentes.
El movimiento incluye la respiración, la circulación, la actividad eléctrica, los cambios hemodinámicos, los desplazamientos, los gestos y las transformaciones relacionales.
Los qualia corresponden a la manera en que ese acontecimiento es vivido en primera persona: miedo, confianza, vértigo, familiaridad, extrañeza o pertenencia.
Esta es una interpretación teórica de BrainLatam, no una conclusión directamente demostrada por los estudios mencionados.
El modelo 5D no pretende sustituir a la neurociencia, la filosofía ni los saberes originarios. Busca ofrecer una mesa común desde la cual podamos preguntar cómo materia, transformación y experiencia participan en un mismo acontecimiento.
El cuerpo como territorio de paso
Ailton Krenak nos invita a abandonar la idea de una humanidad separada de la Tierra y de los demás seres. Su pensamiento amplía nuestra pregunta: quizá el mundo no entra en un cuerpo previamente aislado, porque ese cuerpo nunca estuvo fuera del mundo.
Podemos formular juntos la idea central de este blog:
APUS es una ventana a través de la cual observamos cómo el Cuerpo-Territorio incorpora posibilidades de acción en el mundo. Tekoha es una ventana a través de la cual percibimos cómo esas relaciones se manifiestan y se reorganizan desde dentro. Entre ambos no existe una frontera fija, sino una vida en transformación.
La educación cambia cuando dejamos de preguntar solamente:
“¿Qué información entró en la mente del estudiante?”
Y comenzamos a preguntar:
¿Qué espacio, postura, relación, tecnología y experiencia corporal permitieron —o impidieron— que ese conocimiento encontrara lugar?
Tal vez algunas dificultades consideradas exclusivamente cognitivas sean también dificultades de coordinación entre el territorio que sentimos desde dentro y el mundo que intentamos habitar desde fuera.
Referencias comentadas
Parma, J. O. et al. (2024). An Overview of the Bodily Awareness Representation and Interoception.
La revisión muestra que la conciencia corporal resulta de la integración entre interocepción, propiocepción y otras informaciones sensoriales, y no de un único sistema aislado.
Valdes, K.; Capistran Manalang, K.; Leach, C. (2024). Proprioception: An Evidence-Based Review.
El artículo presenta la propiocepción como la percepción consciente e inconsciente de la posición y del movimiento, destacando su importancia para el control corporal y sus diferentes métodos de evaluación.
Petrizzo, I. et al. (2024). Reshaping the Peripersonal Space in Virtual Reality.
El experimento indica que el uso de herramientas en realidad virtual puede modificar medidas del espacio peripersonal, revelando la plasticidad de las fronteras funcionales entre cuerpo y ambiente.
Barrett, L.; Stout, D. (2024). Minds in Movement: Embodied Cognition in the Age of Artificial Intelligence.
Los autores discuten cómo acción, percepción, lenguaje y abstracción dependen de procesos corporales, presentando la cognición incorporada como un programa interdisciplinario todavía abierto.
Angeli, A. A. C. et al. (2024). No passo Guarani: contribuições para pensar os corpos neste chão Brasil.
El artículo dialoga con especialistas Guarani para cuestionar la separación occidental entre cuerpo y territorio, mostrando cómo los cuerpos se producen mediante relaciones históricas, colectivas y territoriales.
Espaço do Conhecimento UFMG (2023). Conhecendo mundos: relato de experiências e possibilidades educativas na exposição Mundos Indígenas.
El texto presenta una metodología que evita traducir inmediatamente los conceptos indígenas a categorías occidentales, permitiendo que otros mundos transformen las preguntas del visitante.
Krenak, A. (2022). Futuro ancestral.
Krenak propone que el futuro depende de renovar las relaciones entre cuerpos, generaciones, ríos y territorios, cuestionando la idea moderna de una humanidad separada del mundo.